AMOR SUICIDA

Carmen Pombero

 

 

Ella pensaba que tirarse al río era la mejor forma de acabar con una existencia vacía y superflua. Él creyó que ahogándose pondría fin a sus penas. Ella llevaba varios días estudiando el sitio y la mejor hora para arrojarse. Él lo había decidido por azar, como hacía con todas las cosas de su vida por pura pereza. Ella se puso el vestido que más le gustaba y él eligió un chándal. Cuando llegaron al puente a las dos de la madrugada descubrieron que no estaban solos. Él jugueteó con la barandilla, nervioso, y ella miró a las estrellas esperando a que él se marchara. Él le habló del tiempo, ella de la Luna; él le contó en qué trabajaba; ella le habló de su familia; él le dijo que le gustaba el sushi y ella que la pasta; a él le encantaba la playa, ella era más de ciudad… Por unos segundos se miraron sin decir nada.

Al amanecer, se fueron caminando puente abajo cogidos de la mano.

 

SUMARIO

DISTRIBUIDOR

INICIO